
La Gobernación de Cundinamarca llegó a la provincia del Magdalena Centro para visitar Pulí, el municipio paisaje de Colombia, que cuenta con una vista privilegiada sobre el valle del río Magdalena. Este territorio, con vocación productiva y turística, se define por algunas pendientes y condiciones climáticas que exigen soluciones diferentes para mejorar la movilidad rural y conectar a las veredas con los servicios y mercados de la región.

Es por eso que allí la Gobernación de Cundinamarca inició un proyecto piloto de mejoramiento vial a través del programa Caminos para Quedarse, liderado por el Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca (ICCU). La intervención se adelanta en el corredor Pulí–Talipa, que conecta con el Alto Magdalena y comunica al municipio con Beltrán y Girardot, una vía clave para acceder a servicios de salud, comercio y oportunidades económicas.

La inversión supera los $1.900 millones e incluye estudios, caracterización del suelo y la aplicación de una tecnología innovadora de estabilización con químicos especializados, compactación, reciclaje de materiales, doble riego y manejo adecuado de aguas. Es un modelo que permite ejecutar obras en menos tiempo, con mayor durabilidad y que mejora de manera real la movilidad rural, la productividad y el turismo en el territorio.







